martes 11 de mayo de 2010

Mientras

¿Cómo te explico esta urgencia?
¿Cómo te comparto esta necesidad de tenerte a mi lado, de iniciar una vida juntas, de completarnos?
¿Cómo te hago entender que he planeado nuestro futuro desde antes de conocerte?
¿Cómo te demuestro lo que siento cuando sueño despierta?
¿Cómo te enseño que he imaginado la casa que habitaremos, el perro que tendremos?
¿Cómo fotografiar mi mente cuando veo a nuestros dos hijos, el color de su cabello, de sus ojos, el tono de su piel y hasta su voz?
¿Cómo saber que no estoy siendo egoísta al tenerlo todo planeado antes de tiempo?
¿Cómo encontrar el par de anillos que me he visto usando?
¿Cómo capturar las fotos que he visualizado en el escritorio de mi consultorio, que enseñaré a la gente cuando me pregunten si soy casada?
¿Cómo compenetrar nuestras opiniones cuando yo tengo más de un año pensando en salirme de casa para vivir contigo?
¿Cómo frenar mis pensamientos cuando me dices que tú también tienes metas por cumplir?
¿Cómo no sentirme culpable de desear vivir contigo de esta manera?
¿Cómo asimilar nuestra realidad, nuesto momento, nuestra oportunidad?
¿Cómo entender que el presente es lo que importa y que no es sólo un mientras?
Espero que, ante todas mis preguntas, tú estés segura de una única respuesta:
Te amo tanto, que soy feliz tan sólo de esperarte.

domingo 9 de mayo de 2010

Todavía

Ayer, María y yo leímos este poema y quisiera compartirlo con ustedes:

Todavía
Mario Benedetti

No lo creo todavía,
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría,
palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo
tus manos y sin embargo,
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo,
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto,
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales,
se vuelven fundamentales,
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte,
porque el cielo de tenerte,
me parece fantasía,
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada,
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio sé que en tus brazos,
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios,
no habrá dudas ni resabios
te querré más,
todavía.

miércoles 27 de enero de 2010

Halo



Hoy estaba viendo la tv cuando pusieron una canción de hace muchos años y encendí un cigarro.

Reafirmé varias cosas que quiero gritarles:

El verdadero amor no se encuentra en cualquier lado. Puede estar escondido en un millón de lugares, pero el universo debe alinearse o qué sé yo, para que el tiempo, el lugar y el sentimiento sea el más apropiado para que pueda florecer una relación.

Tampoco se encuentra en la adolescencia. Definitivamente, no. Porque estás envuelta en un sin fin de emociones, entre lo correcto y lo incorrecto, lo normal y lo anormal y un panorama lleno de caprichos sentimentales que tú te ideaste. Nada más. Y eso lo haces para sentirte viva, capaz de amar.

Tienes que madurar, tienes que vivir, tienes que despertar un día al lado de la persona que amas y encontrarte rodeada de su luz, de un amor, que finalmente, se siente real. Es entonces cuando divisas un futuro que se ve cercano.

Es un sentimiento tan fuerte, que hasta puedes sentirlo en tus manos, en todo lo que la rodea, en cada cosa que hace, en cada mirada. Te hace sentir vulnerable, como una chiquilla, mientras observas como rompe tus muros, tus reglas, tus condiciones.

Te hace sentir fuerte, que puedes tenerlo todo, te sientes segura. Tomas decisiones, unas importantes, otras no tanto, pero por que así lo deseas, no porque te obligue a escoger.

Y así, cuando te preguntan por ella enfrente de quien sea, respondes, sin temor, sin vergüenza.

Eso es el amor, su amor... eso y nada más.

martes 26 de enero de 2010

Noticias


¡Pues he regresado con dos buenas noticias!

La primera y la que me tiene más contenta es que... ¡YA SOY MÉDICO!
Después de 5 años y medio y un examen profesional que consistió en las dos partes más difíciles y estresantes de mi vida, lo logré.

Todos los esfuerzos, los desvelos, la imposibilidad de estar en fiestas, en cumpleaños, aniversarios, el estar lejos de mi familia y de mi novia, todo valió la pena... finalmente.

Pensé que sentiría un gran cambio, pero no es así. Sólo siento incertidumbre, pero de la buena, de la que da emoción, porque sólo tengo que cumplir con el servicio social para tener ese preciado título en mis manos. Servicio que consiste en dar consulta sin recibir un centavo a cambio... ni modo.

La otra buenísima noticia es que, el 21 de Diciembre de 2009, el Gobierno del Distrito Federal aprobó, con 39 votos a favor, 20 en contra y 5 abstinencias, el matrimonio entre homosexuales.

Tal parece que estamos entrando en una nueva era, el inicio del cambio, el principio del fin del machismo, la violencia y la homofobia que reina en las calles y en los hogares de este país.

No se trata de luchar contra el mundo, de marchas ni estandartes… no cuando se trata de mis derechos.

Quiero que se sobreentienda, que somos seres humanos, que tenemos las mismas libertades, derechos y obligaciones, que no existe tal diferencia entre ellos y nosotros.
Que buscamos lo mismo que cualquier otra persona, la felicidad y la plenitud de la vida, que somos profesionistas, hijas, hermanas, amigas y que queremos adoptar o traer al mundo un bebé con la seguridad que se sentirá como cualquier otro niño, rodeado de amor.

Es aquí donde se juntan las dos noticias que he mencionado…

Es por esto que me parto la madre para ser exitosa, para sentirme plena, completa y así, cumplir todos mis sueños.

jueves 22 de octubre de 2009

Meses


Hoy, después de mucho tiempo, tuve muchas ganas de meterme a leer mis viejas entradas del blog...

Quiero contarles que sigo con María, mi hermosísima mujer, que seguimos amándonos y aprendiendo de la otra como mantener viva la chispa, la pasión, en fin, todo eso de lo que ya les he hablado antes.

Acabamos de regresar de Cancún. Fuimos a visitar a los amigos, nos la pasamos de pelos. Desperté y dormí a su lado durante una semana y fue... ¡perfecto!

Ya la extraño...

Verla convivir con tres peques, de 8 meses, 2 y 7 años me confirmó las ganas que tengo de ser la madre de uno de sus hijos y, que ella sea la madre de uno de los míos.

Por suerte, tenemos un muy buen amigo, apuesto también, que está dispuesto a ayudarnos, en su momento, como sea posible, a lograr nuestro sueño de ser madres. Lo curioso es que nosotros nunca se lo propusimos, nació totalmente de él.

Me dio gusto encontrarme con mis mejores amigos después de varios meses, incluso años de no haberlos visto y sentir ese cariño, la incondicionalidad que aún perdura a través de la distancia y el tiempo.

Sé que existen quiénes se rodean de cuates, que sólo se reúnen para parrandear, o los que son muy afortunados y tienen veinte mejores amigos...

Yo no soy de esas.

Yo tengo tantos mejores amigos como dedos en una mano.

Pero son los mejores del mundo y no los cambiaría por nada.

domingo 31 de mayo de 2009

Reconciliación

Logramos superar las diferencias, las inseguridades, las malas emociones.
Yo estoy más enamorada que nunca, con una pasión renovada, con un anhelo y un deseo incontrolables.

Y así, logré que ella sintiera eso de nuevo.
Eso que yo llamo enamoramiento y que me gusta diferenciar del amor.
La emoción por vernos, las cosquillas en el estómago, la espontaneidad, la risa nerviosa.

Dicen que la rutina es un punto que toda pareja alcanza, pero no era lo que yo quería en nuestra relación.

Por suerte, justo antes, un paso, un segundo, una sensación antes, logramos despertar la necesidad de tenernos una a la otra.

Ella, por su parte, no puede esconder el brillo en sus ojos mientras miramos un anillo de compromiso detrás del aparador...

Y sé que, al igual que yo, muere por ser mi esposa.

lunes 20 de abril de 2009

Preguntas


Siempre hablo sobre lo mucho que la amo.
Cómo me siento rodeada de perfección, mientras vivo un sueño hecho realidad.
He hablado sobre mi pésimo carácter y sobre la dulzura que colma su ser.

¿Y si por algún motivo cambiáramos papeles?
¿Si ahora ella es la que vive molesta la mayor parte del tiempo?
¿Si ya no me tiene paciencia y explota al menor incentivo?

Me dice que se está triste... que no sabe qué le pasa...
Que ya no se siente amada...

Siento temor por un momento.

¿Qué es lo que estoy haciendo mal?
Si cada minuto libre lo paso a su lado.
Si estoy en su casa más tiempo de lo que estoy en la mía.

¿Será mi culpa?
¿Acaso callo y estoy como ausente?
¿Oigo sin escuchar?
¿Estoy sin estar?

¿... Me va a dejar?

¿Cómo le hago entender que es mi vida entera?
Que la simple idea me mata...
Que ya no sé vivir si no es con ella...


Y mientras, yo, soñando despierta con ella y nuestras dos nenas...


Respiro... le hablo con ternura, con calma, con entendimiento.
La hago sentir apoyada, que estoy aquí para hacerla feliz.
Le repito que la amo, que soy suya, que es todo lo que tengo.

Se detiene. Me llama al hospital y, entre lágrimas, me pide que la disculpe...
Yo sólo respondo:

¿Y tú a mí, mi amor?